Compré vino y me subí a la bici Me desvié para pasar cerca de tu depa Y ver si estás desnuda en la ventana Abrazada por un ser de rodillas Como lo hacías conmigo O ver si estás pensando en mí, llorando por mí, llamándome a mí No llores por mí, no lloro por ti Pero te extraño tan seguido que es triste y bonito Como es también bonito el recuerdo del sharingan hipnótico De tu culo bien grandededemasiado grande En las noches en que la urgencia de la carne Nos llamaba hasta la madrugada, Antes de soñar el pollo arvejado al velador del último día Casi un año y mis amigxs me preguntan por ti, me hablan De lo felices que nos veíamos con tres botellas por noche Y un poquito de cucharita al amanecer Les doy la razón y me recuerdo durmiendo ronroneando Y tu disposición a penetrar los límites sosteniendo nuestras manos Y a entender que era hacernos eternos O saber que el tiempo pasó Fuimos tú y yo Dos en la ciudad
últimamente esto se trata de la vida misma, sin reparos en las consecuencias, escribiéndola tal cual