Siempre que discuto con mi madre me impresiona la capacidad que tiene para perder el control sobre su ira. Se enoja porque uno dejó un plato sucio y grita como si uno hubiera roto el refrigerador. Siempre me asombra el poco control que tiene sobre su rabia. Y siempre bromeo sobre los problemas que tengo para manejar mi rabia. Pero hoy. Hoy me di cuenta de que soy igual que mi madre. Agrando las cosas. Sobredimensiono mi rabia. Y lo sé, sé que estoy más enojado de lo que debería pero no puedo dejar de estar enojado. No puedo dejar de tener ganas de matarlos a todos y hacerlos tragar sus estúpidas palabras. Y eso está tan mal! No entiendo cómo no puedo dejar de estar enojado, cómo no baja mi rabia. Y esas ganas de mandarlo todo a la cresta. Toooodo. Y trato de no hablar para no cagarla. Pero eso tampoco funciona. Y aggggggggg. Maldita sea. Es todo tan complicado. bye
últimamente esto se trata de la vida misma, sin reparos en las consecuencias, escribiéndola tal cual